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FRANCISCO, REPARA MI IGLESIA

1.- La Iglesia se está cayendo. Ya ves.

Sus muros rotos están.

Así le habló a Francisco el Señor

en la ermita de san Damián.

Yo puedo cerrar sus grietas, Señor,

mis manos te ayudarán.

Verás que limpia y hermosa estará

nuestra ermita de san Damián.

IGLESIA HUMANA Y DIVINA A LA VEZ

QUE EN LUZ Y SOMBRAS LA VES.

VIVIENDO EL EVANGELIO,

MÁS POBRE Y LIBRE HA DE SER. (BIS)

2.- La Iglesia que nos preocupa no es

de piedra ni es material.

La Iglesia somos los hombres y Dios,

no la ermita de san Damián.

Queriendo ser hoy mejores que ayer

la vamos a reparar,

cumpliendo lo que el Señor nos pidió,

en la ermita de san Damián.